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Si hay algo que definitivamente no deseamos encontrar en un baño es mal olor, en especial si es algo constante y sostenido en el tiempo. La adecuada higienización de este espacio evita este problema tan molesto y que influye en la imagen que los demás tienen de nuestros espacios.
Surgen a causa de que diferentes sustancias como materia orgánica y residuos, son descompuestos por microbios, cuyas reacciones generan resultados malolientes y desagradables que, acorde a la Comisión de Medio Ambiente y Bienes Nacionales, disminuyen la calidad de vida.
Al mismo tiempo, es considerado un estresor ambiental que genera malestares de salud entre las personas que se ven expuestas a ellos. Según la OMS, estos pueden ser desde mareos, dolores de cabeza, náuseas, vómitos y negativos estados de ánimo. También sin una higienización y desinfección adecuada, causan irritación de los ojos, nariz y garganta.
Hay una serie de hábitos de higiene o acciones que puedes incorporar para evitar estos desagradables olores que incluso podrían quedarse en el lugar de forma permanente si no se tratan.
La renovación del aire al interior de la sala de baño es indispensable. Podemos abrir las ventanas del sitio durante un prolongado período de tiempo, en especial en épocas de calor y humedad, que de no ser ventilada generará moho y mal olor. Cuando no hay ventana, tener un sistema de extractor de aire y un dispositivo aromatizante para baño resulta prácticamente indispensable.
Gran cantidad de veces la causa es el mal estado del sifón o cañería bajo las llaves de agua, cuando alguna goma tiene una filtración. Debemos asegurarnos del correcto sellado entre la pared, las cañerías y que estén correctamente selladas o si son muy antiguas debemos cambiarlas, cuando se tapan o están sucias hay que solucionarlo.
Es probablemente lo más importante, debemos asegurarnos de tener buenos productos de limpieza y usarlos con regularidad, con especial atención en el retrete, lavamanos y el suelo. Programar estas dos actividades es una buena forma de prevenir los malos olores.
Es fundamental incorporar la limpieza de los azulejos en nuestros hábitos de higiene. Además de ensuciarse con facilidad pueden ir almacenando humedad, por lo que debemos poner especial atención en el espacio entre ellos y ocupar los productos adecuados para evitar la aparición de hongos.
Los papeles que se ocupan en el baño tienen restos orgánicos y humedad que se evapora generando un foco de olores desagradables. Elijamos basureros que puedan cerrarse y sin rendijas o espacios por donde puedan colarse olores. Además, deben vaciarse y también lavarse con regularidad.
Las mismas medidas aplican a los contenedores femeninos, que deben estar siempre disponibles y bien aseados, no emplearlos correctamente puede causar malos olores y taponamiento si son arrojados al inodoro.
Si incorporamos a nuestra rutina de higienización y limpieza un aromatizante para baño, también entregaremos una sensación agradable y hasta de confort. Anímate a tener uno y a distinguirte por mantener un baño libre de malos olores.
En Initial sabemos la importancia de prevenir y controlar olores desagradables, por eso ofrecemos servicios de higiene del aire y también aromatización para baños. También encontrarás soluciones como purificadores de aire, y servicios de higienización y desinfección, que darán una buena impresión a tu personal y visitantes neutralizando malos olores y amplificando la sensación de limpieza.
En Initial somos Expertos en Higiene y Aromatización, con dispositivos especiales para baños. ¡Contáctanos!
El enfoque holístico de Initial para las soluciones de higiene garantiza que las empresas estén cubiertas en todas las áreas clave de riesgo.